Santos Quispe nació el 26 de noviembre de 1982 en Achacachi, departamento de La Paz, Bolivia.
Es hijo del destacado dirigente campesino e indígena Felipe Quispe “El Mallku”, figura emblemática del movimiento indígena-campesino Aymara.
Creció en la comunidad indígena de Chilijaya (municipio de Achacachi), aunque su residencia electoral / política está en la ciudad de El Alto.
Formación académica y profesional
Estudió medicina: se graduó en 2012 en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM, en Cuba); su título fue luego reconocido en Bolivia.
También ha cursado —o cursaba— estudios de Sociología en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y Ciencias de la Educación en la Universidad Pública de El Alto (UPEA).
Antes de dedicarse a la política, trabajó vinculado al área de salud: formó parte del personal administrativo del servicio departamental de salud de La Paz (SEDES).
Ingreso a la política y ascenso
En 2014 —junto con su padre Felipe Quispe— fundaron la agrupación política Adelante Pueblo Unido (APU), aunque por falta de personería jurídica ésta no podía competir sola en elecciones.
En las elecciones para gobernador de 2021, APU firmó alianza con la agrupación Jallalla La Paz. Originalmente, su padre había sido candidato, pero tras su muerte (19 de enero de 2021) —cuando la campaña ya estaba en curso— Santos Quispe fue elegido para reemplazarlo.
El 14 de abril de 2021, resultó electo gobernador del departamento de La Paz con aproximadamente 55,23 % de los votos, derrotando al candidato del partido mayoritario.
Asumió oficialmente como gobernador el 3 de mayo de 2021.
Apenas un día después de asumir, nombró su gabinete departamental —10 secretarías.
En 2025 obtuvo la personería jurídica de otra agrupación, Unión Por el Cambio (UPC), que pretende consolidar en el departamento de La Paz.
Aspectos positivos, propuesta y apoyos
Estos son algunos puntos que suelen destacarse como fortalezas o potencial de Santos Quispe:
Legado indígena y campesino + renovación generacional: como hijo de Felipe Quispe, representa una continuidad del liderazgo indígena-campesino en La Paz, pero con una generación más joven, lo que puede abrir espacios de renovación.
Formación profesional + sensibilidad social: su formación como médico —y su experiencia en salud pública— le da una base técnica y conocimiento del mundo sanitario, algo relevante para un cargo con responsabilidades en desarrollo regional.
Éxito electoral sin estructura tradicional: su triunfo en 2021 vino tras reemplazar a su padre y con una alianza temporal; lo que señala que supo capitalizar apoyo social —es decir, ganó a pesar de ser “relativamente desconocido” hasta entonces.
Independencia política declarada (al menos al asumir): al jurar como gobernador dijo que trabajaría “sin un color político”, proponiendo un perfil distinto al partidismo tradicional.
Construcción de nueva organización política: con la obtención de la personería jurídica de UPC en 2025, intenta consolidar una base propia para proyectarse más allá del período actual, lo cual puede significar institucionalización de su liderazgo —no solo herencia personal.
Voz crítica al gobierno central (cuando considera necesario): en 2025 ha cuestionado públicamente al gobierno nacional por la crisis económica, escasez de combustible, y por falta de respuestas reales, reivindicando su rol como gobernador defensor de los paceños.
Propuesta de transparencia en recursos estratégicos: recientemente se pronunció a favor de la creación de una Comisión de la Verdad en Hidrocarburos —para investigar posibles corrupción en el manejo energético nacional— lo que lo muestra como partidario de la fiscalización y transparencia.
Críticas, controversias y cuestionamientos
No obstante, su trayectoria también ha acumulado críticas, polémicas y señales de alerta:
Ausencia de plan claro al momento de su candidatura: su campaña para gobernador fue cuestionada porque —según medios críticos— no presentó un plan gubernamental formal al órgano electoral.
Nepotismo / cuestionamientos éticos: tras asumir, fue criticado por el hecho de que su esposa, Ana María Salgado, también ocupaba un cargo como asambleísta departamental —lo que para algunos es incompatible, pues significaría que una misma pareja maneja poderes ejecutivo y legislativo a nivel departamental. El País
Denuncia grave por violencia sexual: en 2023 se hizo pública una denuncia ante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) por presunta violación, violencia psicológica, sexual, laboral y maltrato físico —presentada por una exfuncionaria de la Gobernación de La Paz. La autoridad lo calificó como un intento de extorsión. unitel.bo
Percepción de improvisación / “inexperiencia política”: dado que antes de 2021 no tenía una trayectoria política visible, algunos críticos señalan que su gestión puede carecer de la experiencia necesaria para enfrentar los retos de gobernación, y que su éxito se basó más en herencia simbólica (hijo del Mallku) que en méritos propios.
Tensión política con antiguos aliados / fracasos de alianzas: tras ganar la gobernación con el apoyo de Jallalla La Paz, su ruptura con esa alianza generó críticas sobre su capacidad de mantener acuerdos y construir consensos.
Altas expectativas y presión del legado familiar: cargar con el apellido “Quispe / El Mallku” implica una gran responsabilidad simbólica. Eso genera expectativas que pueden volverse en contra si no logra resultados concretos, especialmente en un contexto complejo como La Paz.